Cartas para N.
Que nunca falte quien te escriba. Y siempre haya alguien que te lea. Letras de papel para ella,

mi querida N.

Cartas enviadas:
Respuestas:

Remitente
Bea C. 21 años. Pez en tierra. Pienso lo que escribo, y escribo lo que siento. Disfruto capturando momentos. Expreso sin voz para no quedarme sin ella. Abrazo continuamente sin motivo, y me ilusiono más de lo que debería.
  cartasparan@gmail.com
Destinatarios
Copyright
Se considerará plagio cualquier reproducción que no contenga los créditos correspondientes. Gracias de corazón.

Licencia de Creative Commons

Desde septiembre de 2015


Inicio Seguir el blog

jueves, 24 de septiembre de 2015
Carta nº5

Querida N:

Estos últimos días me han traído viejos recuerdos y eso que prometí dar prioridad a todos los nuevos. Eso no significa que te olvide, jamás podría, pero así me siento menos sola. Compréndelo.

Llevo unos días recorriendo de punta a punta cada tienda del barrio. Busco de todo y a la vez de nada. Quiero un diciembre bien abrigada, y un enero sin resfriados. Ente invierno me he propuesto pasar calor, aunque deba ser con ropa nueva.

He descubierto que más que a ti echo de menos a ti conmigo. Esa es la parte que más me duele saber tan lejos. Toda ella se ha marchado contigo, y no sé cuándo obtendrá billete de vuelta.

En este tiempo he comprobado cómo son las cosas corrientes del pasado las que echamos más de menos al perderlas. Cuánto echo de menos, por ejemplo, ir juntas por las tiendas. Recorrer los pasillos aún más desordenados a nuestro paso. Sorprendernos por tan mal gusto de tanta prenda. Acompañar mi risa con la tuya al acabar en probadores. Probar nuestra timidez al compartir cortina. Mirarnos, reconocernos y ponernos a prueba. La confianza nos hizo perder la vergüenza. Aunque nunca nos hizo perder el cariño. De todas las prendas solo elegíamos una. Aquella resistente al paso del tiempo, pensada para días de sol y, también más nublados.
Terminábamos en colas sin fin que no eran sino principios de historias nuevas que contar.

Lo cierto es que nunca conocimos de final nosotras, solo de inicios. Ahora por ejemplo que no estás conmigo, no se trata de un adiós, sino el principio de unas vacaciones separadas. Como cuando éramos pequeñas y pasábamos los meses de verano en playas diferentes. Ahora no son nuestros padres quienes nos arrastran a esas aguas, pero sí otra fuerza que ahoga más deprisa, la necesidad.

PD: Mantente a flote como puedas. Agárrate con fuerza a lo que no se hunda. Las olas solas se van.
Sé que pronto volveremos a reír juntas. Mi risa ya te espera.

Bea C.

  Responder

0 comentarios:

Publicar un comentario

Gracias por tus palabras. Y por tu tiempo.
Me haces el mayor de los regalos.

 | 



Cartas para N. Todos los derechos reservados.